Bajo la actual denominación de Real Cofradía de Minerva y Vera Cruz, se aglutinan una serie de hermandades con diferente carácter. En primer lugar el nombre Minerva hace referencia a dos cofradías sacramentales, es decir, que rinden culto, principalmente, al Santísimo Sacramento de la Eucaristía. Estas son, en primer lugar: la Cofradía del Santísimo Sacramento de la parroquia de San Martín que hunde sus raíces en el siglo XVI.

En segundo lugar, La congregación del Santísimo Sacramento de la Minerva tiene su origen en la compañía del Santísimo Sacramento sita en la iglesia de Sancta María supra Minerva de Roma, hermandad devocional a la Eucaristía y los Sacramentos, engrandecida y difundida por el Papa Paulo III, con la bula "Dominus Noster Iesus Christus", de 1539, con la que otorgaba indulgencias y beneficios espirituales a los hermanos de la cofradía, no solo Romanos, sino a todas las personas que se reúnan en hermandades bajo éste nombre en todo el mundo cristiano, extendiendo todos los títulos y bienes concedidos y que se concedieren a las compañías que utilicen dicha denominación de la Minerva.

En León sería el abad del monasterio de San Claudio en 1612, fray Vicente de Arce, quien promoviera la fundación de una cofradía adscrita a "la Minerva" de Roma, en dicho cenobio. La primera compañía llegaría a extinguirse poco tiempo después, pero los mercaderes de paños, joyería, hierro y cerería del barrio de San Martín, propondrían al abad de San Claudio, fray Antonio de Guzmán, la nueva institución de la hermandad del Santísimo Sacramento de la Minerva, el 3 de noviembre de 1637, con redacción de unos estatutos y su aprobación por ambas partes tres días después, y por el obispo de la diócesis de León, Bartolomé Santos, el 8 de enero de 1638. En 1763 la Minerva se trasladará a la iglesia de San Martín, fusionándose con la del Santisimo Sacramento de dicha parroquia en el año 1773. Su denominación desde este momento es cofradía del Santisimo Sacramento y Minerva de San Martín.

La cofradía de la Santa Vera Cruz de León unía, bajo este nombre, a la propia hermandad penitencial y a las de San Blas, San Fabián y San Sebastián; Nuestra Señora la Nueva; y Santo Cristo de la Victoria. Todas ellas erigidas en la iglesia del convento de San Francisco. Esta conjunción de compañías se realiza a instancias del Ayuntamiento leonés para proteger a la cofradía de la Santa Vera Cruz de la posible extinción que se podría producir a causa de la petición de informes de hermandades, cofradías, congregaciones y gremios solicitada por orden del Conde de Aranda, en 22 de diciembre de 1770. Después de la guerra de la Independencia, se agregaría a esta hermandad de la Vera Cruz la cofradía de Santa Gertrudis la Magna, única instituida en el monasterio de Santa María de Carbajal. Así llegamos al momento de la desamortización de bienes eclesiásticos, 1835, cuando la compañía se ve obligada a abandonar su centenaria sede, del convento franciscano, para instalarse en la iglesia parroquial de San Martín.

En 1876, las hermandades del Santísimo Sacramento de la Minerva, y la Santa Vera Cruz, se fusionarán pasando a denominarse como cofradías unidas de Minerva y Veracruz. Eso sí, manteniendo hasta el año 1902 dos abades, uno para la advocación al Santísimo Sacramento y otro para la Vera Cruz. Juntas redactarán nuevos estatutos, en 1888, posteriormente serán reformados y aprobados por las autoridades eclesiásticas el 22 de abril de 1927, los vigentes al día de hoy. En 1945 la junta de seises adoptaría un capirote alto de terciopelo morado y una capa blanca a su túnica negra.

1959 sería el feliz año en que volverá a procesionar la casi olvidada efigie titular de la Vera Cruz, con un fragmento-reliquia del "Lignum Crucis" regalado por el Obispo Luis Almarcha, procedente del conservado en el monasterio de Santo Toribio de Liébana. En 1963 el obispado firmó un decreto, el día 3 de septiembre, concediendo a la cofradía, sine die, el uso y disfrute de la iglesia más antigua de la ciudad de León, Palat de Rey; lugar que se vio obligada a abandonar a principios de la década de los 80, por las excavaciones llevadas a cabo en su interior y posterior restauración integral.

El 14 de marzo de 1970, S.A.R. el Príncipe de España, hoy nuestro monarca Juan Carlos I, acepta el cargo como "Abad de Honor de la hermandad", mediante la comunicación que remite el jefe de su casa. Siendo este motivo para que el 17 de octubre de 1996, la cofradía fuese honrada por S.M. el Rey con el "Título de Real cofradía", única en León poseedora de dicha distinción, pasando a denominarse como Real cofradía de Minerva y Veracruz.

La vertiente penitencial de la actual hermandad, procede de la cofradía de la Santa Vera Cruz, fundada e instituida en el Convento de San Francisco, ya que fueron los franciscanos quienes potencian esta devoción a la cruz, difundiendo a un nivel popular su culto con el establecimiento, en sus conventos, de cofradías que bajo dicha advocación, la rindieran veneración. No conocemos, hasta el momento, la fecha de constitución de la hermandad en León, pero sí un buen elenco de noticias que nos evidencian su existencia a principios del siglo XVI, pudiendo remontarse al menos a finales del siglo precedente.

Documentamos por primera vez su existencia en la Semana Santa de 1521, como promotora de la procesión de los disciplinantes que tenia lugar el Jueves Santo. Se generalizaran las noticias de la misma desde 1564, momento del que tenemos noticia como era la propia corporación municipal leonesa la que gobernaba dicho cortejo, que desaparecería a fines del siglo XVIII o principios del XIX.

La otra procesión organizada por esta hermandad es la del Santo Entierro que tiene su origen, al menos en lo que hasta hoy tenemos constancia, en el año 1628, Los representantes municipales acompañan dicho cortejo, al menos desde 1663, portando hachones de cera para alumbrar en este Solemne cortejo. En 1830 la decadencia económica de la hermandad de Nuestra Señora de las Angustias y Soledad, quien realizaba desde el siglo XVI la procesión de la Soledad, durante la noche del Viernes Santo, motivó que la compañía de la Vera Cruz firmara un acuerdo con la de las Angustias para que la organización del cortejo del Santo Entierro recaiga los años pares en la de las Angustias, y el resto en la Vera Cruz; procesionando cada una con sus pasos, pero los hermanos de ambas juntos. Este es el motivo para que hoy en día continúen existiendo dos procesiones diferentes del Santo Entierro, según caiga año par o impar.

El lunes santo de 1947 la hermandad participará en la procesión penitencial femenina que organizará la, recientemente creada, Junta Mayor Profomento de Procesiones de Semana Santa, partiendo de la parroquia de San Martín, con el paso de la Virgen de la Soledad, denominada hoy como la Amargura. Desde el año siguiente saldrá esta procesión el martes santo, por la verificación del nuevo cortejo del Pregón, a cargo de la misma Junta Mayor, el lunes Santo. Además de la efigie de la Virgen de la Amargura, saldrá la Piedad, no la venerada en la parroquia de San Martín, sino una imagen de serie donada en 1929 por Cándido Alonso, abad de la hermandad en dicha fecha. En 1961 se sustituirá la última imagen por la del Cristo del Desenclavo. Este cortejo se celebrará hasta 1966, ya que se vio desplazado por el del Cristo del Perdón, cofradía creada un año antes.

Desde 1990 realizará estación de penitencia el miércoles santo en la procesión de la Virgen de la Amargura, con dicha imagen acompañada de la efigie titular de la hermandad, la Santa Vera Cruz, y la nueva de Nuestro Padre Jesús de la Humillación y Paciencia. Hay que destacar el hecho que en 1967 fuera retransmitida la procesión del Santo Entierro a toda la geografía nacional, mediante un equipo de Televisión Española.

Sabemos que en la iglesia del convento de San Francisco la cofradía de la Vera Cruz disfrutó de la capilla de la Cruz, fundada en 1586 bajo el patronato de Don Francisco Alvarez Rivera, quien fue regidor perpetuo de la ciudad de León, y Doña Juana de Quiñones Obregón, su mujer, señores de la villa de Cimanes y vecinos de León. Ambos dotarían a la hermandad de la utilización y disfrute de diferentes bienes de tierras y foros, así como del uso de la propia capilla tras su muerte, bajo la tutela de sus herederos, en donde se hallarán las "ynsignias de la dicha cofradía". A mediados del siglo XVIII, la capilla, recibía una limosna de 1000 reales en razón de una misa de aniversario, pagada por el Marqués de Ferrera, D. Juan Alonso de Navia y Arango, junto con otros 6, que abonaba anualmente, el 30 de noviembre día de San Andrés, un vecino de Cimanes del Tejar, con destino a repartir entre los pobres. La hermandad se mantendría en dicha capilla hasta la desamortización. En la misma se hallaba "El Altar del Santo sepulcro", compuesto por Un retablo con una cruz dorada. San Juan, la Dolorosa, y el Señor en la Urna dorada. Es decir, el Santo Sepulcro que durante la guerra de Independencia se guardo en el monasterio de las MM. Benedictinas de Santa María de Carbajal.

Un aspecto que ha distinguido y condicionado a la cofradía de la Vera Cruz, a lo largo de su devenir histórico, ha sido el patronato perpetuo del Ayuntamiento leonés sobre la cofradía. El motivo no es particularmente difícil de comprender. Como si en una cuestión de derecho consuetudinario se tratara, la presencia continua, puntual y gobierno de la procesión de disciplinantes, al menos desde 1564, organizada por la hermandad el Jueves Santo, fue causa para que en el 31 de marzo de 1640 los representantes municipales decidieran obligarse a sí mismos para asistir siempre al citado cortejo, momento en el que comienza el patronato, término aparecido desde entonces en varios textos municipales.

Desde esta declaración institucional de los regidores leoneses del siglo XVII, el municipio asistirá siempre a la citada procesión del Jueves Santo y a la del Santo Entierro. También, velará por el buen uso de los fondos de la hermandad de la Vera Cruz, ayudará económicamente a la cofradía, para dotar a la cofradía de túnicas, se encargará de organizar la procesión del Santo Entierro cuando por diferentes razones no pueda hacerlo la cofradía; como es el caso de los años 1666, y entre 1812 y 1814.

La ayuda prestada por este patronato del Ayuntamiento a la cofradía de la Vera Cruz llega, incluso, a la defensa de esta en un pleito judicial que mantenía contra Don Fernando Rodríguez de Herze, vecino de León y elegido como abad de la cofradía, el día dos de mayo, víspera de la fiesta de la Invención de la Santa Cruz de 1720. Aquel se había negado a aceptar dicho cargo, desembocando este hecho en un litigio ganado por la cofradía ante el tribunal eclesiástico de León, pero dicho vecino apela al tribunal de la Inquisición de Valladolid, buscando la hermandad el apoyo municipal, quien decide tomar cartas en el

asunto representándola, en dicha sala, cuyo veredicto será favorable a la cofradía de la Vera Cruz.

Hoy la cofradía organiza, junto con sus hermanas de las Angustias y Soledad, y Dulce Nombre de Jesús Nazareno, la procesión de la Pasión el Lunes Santo, que parte desde la capilla de Santa Nonia, procesionando en ella la imagen de Nuestra Señora de la Piedad, única de la Semana Santa leonesa catalogada como Monumento Nacional.

El miércoles santo en el cortejo de la Amargura, procesionará los pasos de la Santa Vera Cruz, con el "Lignum Crucis"; Santo Cristo Flagelado del Desamparo y la Caridad, Nuestro Padre Jesús de la Humillación y Paciencia,, el Santo Cristo del Desenclavo, la Virgen Dolorosa, procedente del "Descendimiento", y la Virgen de la Amargura. Los años impares realiza la procesión del Santo Entierro, con los pasos de la Santa Vera Cruz, Santo Cristo de la Agonía, Santo Cristo del Desenclavo, El Descendimiento, señalar que es el paso de misterio más grande portado a hombros en León, necesita de 112 papones para su "puja"; Nuestra Señora de la Piedad, Virgen de la Amargura, el Santo Sepulcro, San Juan Evangelista, y la Virgen de la Soledad.

Es de destacar como en la procesión del Santo Entierro de 1997, estuvo presente el Tercio Gran Capitán de la Legión de Melilla, con un piquete de Gastadores que escoltaron el paso del Santo Cristo del Desenclavo, acompañados por su banda de guerra, siendo nombrada esta escuadra, "hermana honoraria" de la Real cofradía. Celebra la fiesta de la Cruz de septiembre con una salida procesional, portando su efigie titular. La hermandad participa en la procesión de la Dolorosa, el Viernes de Dolores, y en la celebración del Corpus. Organiza su fiesta sacramental el Domingo después, conocida como Corpus Chico, en la que es portado a hombros el Santisimo por los braceros de la cofradía, desde el año 1999. Todas sus procesiones parten desde el interior del colegio de las PP. Capuchinos, excepto la última que lo hace desde su sede canónica en la parroquia de San Martín.

 

Gonzalo Márquez García.

Hermano de la Cofradía

 

 

Real Cofradía de Minerva y Vera Cruz

C/ Juan de Arfe, 2

Apartado de correos nº 100 - 24080 León