NUESTO PADRE JESÚS DE LA HUMILLACIÓN Y PACIENCIA

 

La nueva imagen del Nuestro Padre Jesús de la Humillación y Paciencia es obra de Manuel López Bécker del año 2010, y sustituye a una primigenia realizada en 1991, también obra ejecutada por López Bécker, y donada por su autor, a fin de acompañar a la imagen de la Virgen de la Amargura en la procesión homónima organizada por la cofradía de la Vera Cruz por primera vez el 17 de abril de 1990, Miércoles Santo. 

La advocación del Cautivo de la Vera Cruz fue dada por su autor, "Humillación", la que sufrió al ser condenado por el pueblo a la muerte en la Cruz, y "Paciencia" por asumir con resignación los planes para la redención del hombre por su Padre.

Iconográficamente representa a Nuestro Señor Cautivo, erguido, maniatado y vestido con túnica morada bordada en oro por las madres Benedictinas del Real monasterio de Santa María de Carbajal, coronado de espinas en el instante de su presentación al pueblo por Poncio Pilatos. 

La primera talla, fue realizada por su autor íntegramente a golpe de gubia. Posteriormente, en el año 2000, fue restaurada por López Bécker, si bien su intención era la de retallar el rostro, a lo que se opusieron los braceros del paso por lo que únicamente se retocaron las policromías a cargo de su autor y la profesora licenciada en Bellas Artes Adela Pérez Piñó. Las circunstancias quisieron que durante el montaje de la talla en su paso para la procesión de la Virgen de la Amargura del año 2003, la imagen se viniera al suelo deteriorándose gravemente. La negativa de su autor a restaurar la imagen hizo realidad su voluntad anterior, por lo que en el año 2010 entregó el nuevo Señor de la Humillación y Paciencia, obra que mejora sustancialmente a la anterior. 

El trono del paso es de madera y se encuentra sin concluir. Fue realizado en 1991, recortado posteriormente en altura y se le han añadido unas cartolas laterales con pinturas de la Pasión y Crucifixión de Cristo realizados al óleo sobre tabla por Adela Pérez Piñó.